En toda minúscula forma replicada está la esencia de Dios.
En el circuito familiar se duplica una vez más la naturaleza de la vida
si en ella encarna una luz
tendrá su contraparte perfecta encarnando el triste mal de la sombra.
Así el tiempo transcurre manteniendo el equilibrio
en un Universo que solo busca sanarse a sí mismo
poniendo los espejos en los lugares adecuados.
