CXXXIII

Me vi cayendo

Con los ojos abiertos

Sin aliento

Descendiendo lentamente al fondo más profundo del océano

Me vi oscura

Sin canas

Asustada

Una delgada línea luminosa contorneaba mi cuerpo

Resaltando el borde de mis facciones.

Pese a la profundidad

Esa línea de fuerte luz blanca

Me permitía ver bajo el agua

El brillo de mis ojos engrandecidos y redondos.

Vi en ellos el espanto de la muerte

Y el alivio, al fin, del dolor

Vi paz

Vi amor.