El fuego de la ira
solo es sano e integrador
cuando el corazón es perdón creciente.
Así es expansión del momento presente
un acto creador sin remanentes
un fuego sagrado y purificador.
El fuego de la ira
solo es sano e integrador
cuando el corazón es perdón creciente.
Así es expansión del momento presente
un acto creador sin remanentes
un fuego sagrado y purificador.