Usar la fuerza del oponente significa entrar en el dolor de él o ella para poder entrar en el propio y trascender la herida haciendo del odio y el rencor un campo santo de girasoles. Eso es la fuerza de la Pachamama, eso es amor multiplicado. Comer lo descompuesto y devolver a la tierra abono sacralizado.
Así alimento las flores de mi jardín, así me sanan devolviendo lo entregado.
