CXXVII

Tengo al menos 8 mujeres dentro de mi. He logrado que se entiendan, respeten y amen profundamente. Han comprendido que una no es sin la otra. Las más violentas han comulgado con las más ñoñas, cesando el fuego cruzado.

A veces discuten puntos de vista, pero ya no se invalidan unas con otras. Es así como mantienen la armonía, dándose libertad entre ellas, resolviendo en conjunto las deudas pendientes sin juzgar el motor sentimental que las mueve. Aunque hay algunas que son como el agua y el aceite, saben perfectamente que la unidad hace la fuerza. Han comprendido que cada una es parte del todo. En su perfecta individualidad son temperamento funcional en toda su belleza, indispensable actitud para mantener el ecosistema.

Ahora celebran la vida en común unión haciéndome dueña de mi propio destino. Es el poder del círculo sagrado, tomarse de la mano y hermanar la vida. Amor a una misma es amor a la Madre Tierra, amor al prójimo, Amor sagrado.